martes, 29 de julio de 2008

Los bañistas denuncian vandalismo en las casetas de la playa de Luanco

El Alcalde exige al club Marino, responsable de las casillas, y al delegado del Gobierno más medios para evitar los destrozos.

Luanco, M. MANCISIDOR
Sábado por la noche: dieciséis casillas destrozadas. Domingo: siete más. Los bañistas de la playa de Luanco están que trinan. Desde que comenzó el verano sufren cada fin de semana las consecuencias de actos vandálicos causados por grupos de personas, aún sin identificar, que se congregan a beber alcohol en las inmediaciones del arenal. Algunos usuarios de la playa ya han presentado denuncias ante la Guardia Civil; otros exigen al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto. Piden más vigilancia y la prohibición del «botellón», que deja el arenal repleto de cristales «que, por mucho que limpien, están ahí y son un peligro».

Las casillas de la playa de Luanco son propiedad del Ayuntamiento y éste se las cede al club Marino de Luanco, quien las alquila para recaudar fondos. En las casetas -48 en total- los bañistas guardan hamacas, toallas y enseres del baño. Cada fin de semana, los usuarios del arenal se encuentran las puertas de dichas casetas abiertas y, en el interior, cristales, preservativos y un fuerte olor a orín. «Por si fuera poco, nos roban las sillas o, en el mejor de los casos, nos las dejan aquí, pero destrozadas», afirman los demandantes, que temen identificarse ante posibles represalias de los asistentes a los «botellones». Recientemente, una menor fue supuestamente agredida por un joven en las inmediaciones de la playa.

El alcalde de Gozón, Salvador Fernández (PP), admitió ayer que sabe de los hechos. «Sabemos que se producen robos, pero nosotros no podemos hacer más. La Policía Local trabaja hasta las diez y la Guardia Civil no puede estar en la playa todas las noches», dijo el regidor. Y añadió: «Hace años se pusieron cámaras, pero también se las llevaron... Ahora vamos a exigir al presidente del Marino que ponga los medios para que estas cosas no ocurran y trataremos de que Delegación de Gobierno amplíe la vigilancia». Más aún, Fernández destacó que los bañistas con caseta en la playa de Luanco deberían concienciarse de que estos huecos «no son almacenes». Al respecto, hizo una advertencia: «Si el problema no se soluciona y siguen las quejas, el próximo año tendremos que alquilar las casetas por días, para que nadie deje sus pertenencias dentro y así no las puedan robar».

César Campomanes, uno de los afectados que se atreve a dar la cara, considera que el Ayuntamiento sí tiene el deber de velar por el mantenimiento de las casillas y el arenal. «Las casetas las destrozan y la playa queda cada noche en estado lamentable, con el consiguiente peligro que supone. El Ayuntamiento es el que tiene competencias para poner freno a esta situación», afirmó.

La intención de Campomanes, que ya presentó dos denuncias, es recoger firmas y crear una plataforma de perjudicados. «No podemos permitir que esto siga pasando», dijo. Entre los comentarios de algunos turistas ya se escucha una frase temida: «Como la playa siga así, no volveremos más a Luanco».

La Nueva España (España)

No hay comentarios: